Cómo entrenar a tu perro con snacks Safelife Diet
Los snacks funcionan bien para entrenar a un perro porque le dan una señal clara e inmediata de que acaba de hacer algo bien. Esto es la base del refuerzo positivo, un método de entrenamiento que organizaciones de comportamiento animal recomiendan por sobre técnicas basadas en el miedo o el castigo. Pero no cualquier premio funciona igual de bien: el tamaño, el momento en que se entrega y cuánto le gusta a tu perro ese snack en particular influyen directamente en qué tan efectiva es la sesión. Esta guía repasa esos principios y cómo se relacionan con los snacks de Safelife Diet.
¿Por qué funcionan los snacks como refuerzo positivo?
El refuerzo positivo consiste en agregar algo que el perro disfruta —como un snack— inmediatamente después de que hace algo que quieres reforzar, para que sea más probable que lo repita.
La American Veterinary Society of Animal Behavior (AVSAB) recomienda este tipo de entrenamiento, basado en recompensas, por sobre técnicas que usan miedo o dolor para corregir conductas, y aconseja buscar métodos que dejen que el perro "trabaje" por algo que lo motiva —comida, juego, afecto— en vez de forzar la conducta. Los snacks son prácticos para esto porque se entregan rápido, son fáciles de llevar y, para la mayoría de los perros, son altamente motivantes.
El tamaño importa: por qué conviene partir los snacks en trozos pequeños
Durante una sesión de entrenamiento conviene usar trozos pequeños y fáciles de masticar rápido, para que el perro pueda volver a concentrarse de inmediato en lo que estás enseñando, en lugar de detenerse a masticar un buen rato.
Un trozo grande no solo hace más lenta la sesión: en perros muy motivados por la comida, puede incluso generar ansiedad o distracción en vez de ayudar. La idea es que el snack cumpla su función —marcar que la conducta fue correcta— sin transformarse en el centro de atención de la sesión.
El momento importa: cuándo entregar el premio
Para que el perro asocie el premio con la conducta correcta, lo ideal es entregarlo dentro de uno o dos segundos después de que la realiza. Una demora mayor hace que la asociación entre lo que hizo y el premio sea menos clara.
Esto viene de los principios básicos del aprendizaje animal: mientras más inmediato es el refuerzo, más fácil es para el perro entender exactamente qué conducta se está premiando. Si tu perro se sienta y el premio llega varios segundos después —cuando ya se paró o se distrajo—, es probable que esté reforzando otra cosa sin darte cuenta.
No todos los premios tienen el mismo "valor": cómo usarlos según la dificultad
Conviene reservar los premios que más le gustan a tu perro para las conductas más difíciles o para situaciones con muchas distracciones, y usar premios más simples para tareas que ya domina bien.
Esta idea —a veces descrita como "jerarquía de premios"— parte de la base de que no todos los snacks tienen el mismo valor para un perro. Si usas siempre el premio más atractivo, incluso para lo más fácil, pierdes la posibilidad de usarlo como un "extra" cuando realmente lo necesitas, por ejemplo, al practicar un llamado en un lugar con muchas distracciones.
¿Cuántos premios dar durante una sesión, sin pasarse de la cantidad diaria?
Como los premios de entrenamiento se dan en muchas repeticiones pequeñas, es fácil perder la cuenta de cuánto ha comido tu perro en el día. La referencia general sigue siendo la misma que para cualquier snack: no superar aproximadamente el 10% de las calorías diarias totales.
Por eso, mientras más trozos pequeños uses por sesión, más sesiones puedes hacer sin pasarte de esa proporción. Si tienes dudas sobre cuánto representa eso para tu perro en particular, puedes revisar la guía general de snacks o consultarlo con tu veterinario.
¿Cuántos snacks puede comer un perro?
Snacks Safelife Diet para entrenamiento: por qué pechuga y lomo son los más prácticos
De los cuatro formatos de Safelife Diet, la pechuga de pollo deshidratada y el lomo de cerdo deshidratado son los más prácticos para entrenar, porque vienen en cortes que se pueden partir fácilmente en trozos pequeños. El contre y las patas de pollo, en cambio, están pensados por Safelife Diet para masticación prolongada y/o entretenimiento, no para premios rápidos, así que no son la primera opción si el objetivo es entrenar.
Tener dos proteínas distintas entre las opciones fáciles de porcionar (pollo en la pechuga, cerdo en el lomo) también permite aplicar la idea de jerarquía de premios que se explicó antes: puedes usar uno como premio habitual y el otro como opción de mayor valor para las conductas más difíciles, si notas que tu perro prefiere claramente uno sobre el otro.
Compara los 4 formatos de Safelife Diet
Cuidado con convertir el premio en un soborno
Si le muestras el snack a tu perro antes de pedirle la conducta, en vez de dárselo después de que la hace, corres el riesgo de que aprenda a obedecer solo cuando ve el premio primero.
La diferencia está en el orden: primero la señal o la conducta esperada, después el premio. Mostrar el snack por adelantado puede ser útil al principio para guiar una conducta nueva, pero conviene ir retirando esa señal apenas el perro empieza a entender lo que se le pide, para que el premio funcione como una recompensa por lo que hizo y no como una condición para que lo haga.
Preguntas frecuentes
¿Cualquier snack sirve para entrenar a mi perro?
En términos generales sí, pero los que vienen en trozos fáciles de partir —como la pechuga o el lomo de cerdo— son más prácticos que los pensados para masticación prolongada.
¿Cuál snack Safelife Diet conviene más para entrenamiento?
La pechuga de pollo y el lomo de cerdo, por su formato en cortes fáciles de porcionar en trozos pequeños.
¿Cada cuánto debo darle un premio durante el entrenamiento?
Inmediatamente después de cada conducta que quieras reforzar, dentro de uno o dos segundos, para que la asociación sea clara.
¿Puedo usar los mismos premios todos los días para entrenar?
Sí, pero conviene variar el valor del premio según la dificultad: algo simple para lo que tu perro ya sabe hacer, y algo más atractivo para lo nuevo o lo más difícil.
¿Qué pasa si a mi perro no le interesa el snack durante el entrenamiento?
Puede deberse a que el snack no es suficientemente atractivo para esa situación, a que ya comió suficiente ese día, o a que hay demasiadas distracciones alrededor. Prueba con un premio de mayor valor o un ambiente más tranquilo.
¿Debo mostrarle el premio antes de pedirle la conducta?
Solo al principio, para guiarlo. Una vez que entiende lo que se le pide, conviene dar la señal primero y el premio después, para que no dependa de ver el snack para obedecer.
Verificaciones:
| AVSAB recomienda el entrenamiento basado en refuerzo positivo por sobre métodos basados en miedo o dolor | Verificado en fuentes de la American Veterinary Society of Animal Behavior (AVSAB) |
| Conviene variar el "valor" del premio según la dificultad de la tarea (jerarquía de premios) | Verificado con fuentes de comportamiento animal asociadas a AVSAB (Pet Professional Guild) |
| Mostrar el premio como señal antes de la conducta puede convertirlo en un "soborno" en vez de un refuerzo | Verificado (blog de AVSAB, referenciando a la Dra. Karen Sueda) |